Cuatro días en la City no dan para mucho, pero que se le va a hacer, habrá que dejar algo sin visitar para tener un motivo y volver. En el Brithis Museum he disfrutado como un enano, es la historia de la humanidad concentrada en un hermoso edifició de construcción clasica con un interior moderno y funcional: a la entrada la piedra Roseta nos saluda, continuamos por la civilización egipcia, Masopotamia, los hermosos relieves asirios, la Grecia expoliada, Roma, las culturas precolombinas, Mesoamérica...en fin, para los amantes del arte y la arqueología es una pasada y además, puedes tirar las fotos que quieras, está permitido y lo mejor: la entrada es gratuita.
Pasear al lado del enorme edificio gótico del Parlamento es un placer, majestuoso es el adjetivo, la abadía de Westminster, que no pudimos visitar, el London Eye desde el que se divisan unas bonitas vistas, la torre de Londres y el puente de la Torre sobre el Támesis, la catedral de San Pablo, el museo de Ciencias Naturales, la Royal Academy of Arts con una exposición sobre Bizancio donde he contemplado unos preciosos marfiles bizantinos, sus calles atestadas de gente y con más españoles que mierda en Francia, la dinámica Oxford Streeet...en fin, un fin de semana largo para gozar. Lo peor, Ryanair que pretenden cobrarte por todo y donde los vuelos baratos ya no lo son tanto, aunque bien mirado no es mal momento para visitar este país aprovechando que la libra está a 1.15 con respecto del euro.
Lo he pasado estupendamente y de paso me he triscado unas cuantas cervecitas (ale).